La cueca volvió a reunirnos en Chincolco
Hay jornadas que se disfrutan de una manera especial cuando ocurren en nuestro propio pueblo. Así fue el Concurso de Cuecas de Chincolco, una actividad que nos reunió alrededor de nuestra música, nuestros bailes y, sobre todo, de nuestras ganas de compartir.
Desde los más pequeños hasta los adultos, distintas parejas se animaron a salir a la pista y bailar nuestra cueca. Cada una con su propio estilo, sus nervios, sus aplausos y ese orgullo que aparece cuando se trata de representar nuestras tradiciones.
También estuvieron las familias, amigos y vecinos que llegaron a acompañar. Porque un concurso de cueca no se trata solamente de quienes bailan: también están quienes aplauden, acompañan, ayudan y hacen que la jornada tenga ese ambiente que reconocemos como propio.
La actividad fue impulsada por la Agrupación Social y Cultural Hijos y Amigos de Chincolco, junto a todas las personas que colaboraron para que pudiera realizarse: organización, jurado, sonido, animación y quienes aportaron desde distintas tareas.
Nos quedamos con algo sencillo, pero importante: la cueca sigue teniendo un lugar en Chincolco. Y mientras existan niños, jóvenes y adultos dispuestos a aprenderla, bailarla y compartirla, seguirá siendo parte de nosotros.
Porque nuestras tradiciones no viven solamente en los recuerdos. Viven cuando las volvemos a bailar.
Y esta vez, Chincolco volvió a bailar cueca.

