Cada 15 de agosto, las calles de Chincolco cambian su ritmo. La celebración de la Virgen de la Merced reúne a vecinos, familias y visitantes en una jornada marcada por la procesión y los bailes religiosos, una tradición que forma parte de la identidad del pueblo desde hace generaciones.
Uno de los protagonistas de esta celebración es el Baile Chino de Nuestra Señora de las Mercedes, vinculado a la localidad de El Sobrante. Los bailes chinos forman parte de una antigua expresión de religiosidad popular de Chile central, donde se encuentran tradiciones de origen indígena y católico.
Su característica más valiosa es que la tradición se transmite dentro de las familias. En El Sobrante, integrantes de distintas generaciones han mantenido los roles y conocimientos asociados al baile, continuando una práctica que aprendieron de sus padres, abuelos y antepasados.
Durante el año, sus integrantes también participan en otras celebraciones religiosas del valle, acompañando festividades como la Alfombra de Flores de Petorca, la Virgen del Rosario en Hierro Viejo y otras fiestas dedicadas a la Virgen y al Carmen.
Pero es en agosto cuando Chincolco vive uno de sus momentos más significativos. La Virgen sale a las calles y, junto a ella, avanzan quienes han mantenido esta tradición durante décadas.
Más que una expresión folclórica, el baile representa una forma de memoria familiar y devoción comunitaria. Una tradición que sigue viva porque nuevas generaciones han decidido aprenderla, practicarla y llevarla nuevamente por las calles de Chincolco cada 15 de agosto.