Cómo llegó la crisis del agua al valle de Petorca
El río Petorca nace de la unión de dos cursos de agua: el río Sobrante y el río Pedernal, ambos bajando desde la cordillera, justo por el sector donde se ubica Chincolco. Durante generaciones, esas aguas fueron la base del consumo humano y de la agricultura de todo el valle. Hoy, ese mismo río es el centro de uno de los conflictos ambientales más conocidos de Chile.
La historia, resumida, es la siguiente: desde la década de 1990, la industria agroexportadora fue creciendo con fuerza en la provincia de Petorca, aumentando de forma sostenida la demanda de agua para cultivos que requieren grandes volúmenes de riego. El más mencionado de todos, por supuesto, es la palta. A medida que las plantaciones se multiplicaron, muchas familias del valle empezaron a quedarse sin acceso confiable al agua potable, dependiendo cada vez más de los camiones aljibe que reparten agua casa por casa.
Las explicaciones sobre por qué ocurrió esto no son unánimes. Por un lado, organizaciones comunitarias y ambientales sostienen que la expansión de los derechos de agua entregados a la agroindustria, sumada a extracciones desde pozos profundos, secó fuentes que antes abastecían a la población. Por otro lado, representantes de la agroindustria niegan enfáticamente esa relación, argumentan que el palto consume menos agua que otras especies, y atribuyen la escasez principalmente a la falta de inversión estatal en embalses e infraestructura de riego, combinada con la megasequía que golpea a la zona central de Chile desde hace más de una década.
Lo concreto es que, el 24 de noviembre de 2010, el Ministerio de Obras Públicas decretó emergencia hídrica para las cuencas de los ríos Petorca, La Ligua y Aconcagua, reconociendo formalmente la gravedad de la situación. Ese mismo año nació MODATIMA, la organización que desde entonces ha liderado buena parte de la defensa pública del derecho al agua en la provincia.
Chincolco, ubicado justo en la cabecera de esa cuenca, en el punto exacto donde nacen los ríos que después riegan todo el valle, vive esta historia en primera fila. No es un tema abstracto ni lejano: es el agua que pasa, o que a veces no pasa, frente a las casas del pueblo.