Pocas veces un pueblo tan pequeño ha dejado una huella tan grande en la música popular de un país.
Los Guasos de Chincolco: el nombre de un pueblo que recorrió Chile
Pocas veces un pueblo tan pequeño ha dejado una huella tan reconocible en la música popular chilena. A comienzos de los años veinte, en distintos teatros de Santiago, Jorge Martínez Muñoz y Julio Cartagena Vergara comenzaron a presentar tonadas y piezas del folclore nacional, dando origen al conjunto que más tarde sería conocido como Los Guasos de Chincolco.
Aunque ninguno de sus integrantes originales era de Chincolco, existen distintas versiones sobre el origen del nombre. Una de ellas lo atribuye al sobrenombre de uno de los cantores, mientras otra señala que fue elegido por Aurelio Valenzuela Basterrica, empresario teatral que conocía y admiraba los paisajes del pueblo.
El conjunto alcanzó gran popularidad durante las décadas de 1920 y 1930. Sus presentaciones llegaron hasta Mendoza y Buenos Aires, donde realizaron grabaciones para RCA, y su estilo de voces y guitarras se convirtió en un antecedente de agrupaciones posteriores como Los Cuatro Huasos y Los Quincheros.
La fama del conjunto incluso ayudó a instalar la figura del “huaso de Chincolco” en el imaginario popular. En 1925 se estrenó la película Como don Lucas Gómez, protagonizada por un personaje proveniente de Chincolco que llegaba a Santiago.
Con el tiempo, la historia de estos conjuntos también fue mirada críticamente por la imagen idealizada del mundo rural que difundieron. Pero, más allá de esas interpretaciones, queda un hecho singular: durante más de dos décadas, el nombre de Chincolco recorrió Chile a través de la música popular.
Un pequeño pueblo cordillerano terminó así dejando su nombre grabado en las victrolas, los escenarios y la memoria musical del país.
Chincolco no solo quedó en los mapas: también quedó grabado en la memoria sonora de Chile.