Un recorrido por los alrededores: Chalaco, Pedernal, Calle Larga y Alicahue
Chincolco no se entiende solo: es el centro de una constelación de localidades pequeñas, cada una con su propio carácter, que conviene conocer para tener el cuadro completo del valle.
Son localidades que forman parte de un mismo paisaje social y geográfico, donde los caminos, el agua, la vida rural y la historia se encuentran.
A pocos kilómetros hacia el noreste aparece Chalaco, ubicada en la cuenca alta del río Petorca. En 1924 fue registrada como un fundo de unas 700 hectáreas de terreno regado. Con el paso del tiempo, el sector adquirió especial reconocimiento por sus petroglifos, distribuidos al norte de la localidad y considerados parte importante del patrimonio de arte rupestre de Chile central.
Más alejado de Chincolco se encuentra Pedernal, un sector marcado por sus cursos de agua y por un entorno natural que conserva buena parte de su carácter rural. Sus ríos y quebradas lo han convertido en un lugar frecuentado para actividades al aire libre, como camping, cabalgatas, trekking y ciclismo de montaña. A esto se suma la presencia de antiguos asentamientos indígenas y diversos vestigios de arte rupestre entre sus rocas.
Calle Larga, en tanto, representa otra parte de ese paisaje cotidiano. Es una localidad más pequeña, vinculada principalmente a la vida rural y a las actividades que durante generaciones han dado forma a esta zona del valle. No siempre aparece en los recorridos turísticos, pero forma parte del entramado de comunidades que rodea a Chincolco.
Y hacia el otro lado de los cerros aparece Alicahue, que administrativamente pertenece a la comuna de Cabildo. Su conexión con Chincolco, sin embargo, es parte de la vida cotidiana de la zona. Entre ambos sectores existe un antiguo camino conocido popularmente como la cuesta de Alicahue, un trazado de tierra y curvas que atraviesa el paisaje cordillerano y comunica ambos valles.
Recorrer Chincolco, entonces, también es salir del pueblo y mirar hacia sus alrededores. Chalaco, Pedernal, Calle Larga y Alicahue aportan distintas piezas a una historia común: el patrimonio arqueológico, los cursos de agua, la vida rural y los antiguos caminos que han conectado a estas comunidades.
Porque Chincolco no termina en sus calles. También se encuentra en los caminos que salen del pueblo, en los sectores que lo rodean y en las historias que, juntas, permiten comprender mejor este rincón del valle de Petorca.