A pocos minutos de Chincolco se encuentra El Sobrante, una localidad que conserva uno de los testimonios arquitectónicos más interesantes de la historia rural del valle de Petorca: la antigua casa patronal de la Hacienda El Sobrante.
Según la tradición transmitida por descendientes de la familia Álamos, antigua propietaria de la hacienda, la parte original de la construcción corresponde a comienzos del siglo XIX. Décadas después, a comienzos del siglo XX, se incorporó un segundo piso construido con materiales más livianos.
La vivienda terminó convirtiéndose en un verdadero registro de distintas épocas. Sus muros y ampliaciones reflejan los cambios que experimentó la vida rural del valle durante más de un siglo.
La hacienda permaneció vinculada a la familia Álamos hasta fines de la década de 1960, cuando la Reforma Agraria transformó profundamente la propiedad de la tierra en Chile. El fundo pasó entonces a constituirse como Centro de Reforma Agraria, iniciándose una nueva etapa en su administración y organización.
También existe una historia detrás del nombre El Sobrante. La tradición local sostiene que durante la época colonial estas tierras habrían quedado fuera de antiguas delimitaciones de propiedades, como un terreno que simplemente «sobraba». El relato incluso ha sido relacionado con Catalina de los Ríos y Lisperguer, La Quintrala, aunque esta asociación forma parte de la tradición histórica local y debe distinguirse de los antecedentes documentales.
Hoy, la antigua casa patronal permanece como testimonio de un pasado marcado por las haciendas, la agricultura y las profundas transformaciones sociales del campo chileno.
En sus muros se cruzan varias historias: la de una familia, la de una hacienda y la de un territorio que, con el paso de los años, fue cambiando junto al país.